La imagen corporal de la persona obesa es un tema central a considerar. Pero establezcamos a qué nos referimos cuando hablamos de imagen corporal: es la representación que nos hacemos de nuestro propio cuerpo, pero no es mera percepción, muchas veces no se condice con la realidad.
Por lo tanto, este tema es uno de los principales motivos por los cuales somos consultados: Por la idea que el obeso tiene de su cuerpo.
El obeso no sufre tanto dolor físico como dolor causado por su propia imagen y además de este dolor aparece el deseo de un cambio corporal.
Cabe preguntarse si ser gordo significa ser obeso.
Creemos que gordura y obesidad no son sinónimos partiendo de la idea de que la obesidad es una enfermedad, mientras que la gordura (grasa en el cuerpo) es sólo uno de sus síntomas manifiestos.
La obesidad implica una determinada articulación entre lo manifiesto (cuerpo gordo y conducta adictiva) y lo latente (imagen corporal y deseo).
En la práctica psicoterapéutica con pacientes obesos, hemos comprobado la existencia de trastornos en el esquema corporal (medidas y funciones corporales) y también sexuales.
Muchas veces el esquema corporal dificulta la pérdida de peso, como así también facilita la recuperación del peso perdido ya que el deseo conciente de adelgazar se ve perturbado por el reengorde que padecen estos pacientes.
Como en otros síntomas, el engordar salvaguarda una posible identidad, en el caso del obeso: comer como un chico, comportarse como un chico, ser tratado como un chico. A través de esta conducta, el obeso consigue dar rienda suelta a su compulsión de comer que implica una identidad rígida obturando el deseo real de adelgazar.
Es desde esta mirada que creemos se puede establecer un abordaje terapéutico en el tratamiento de la obesidad.
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Los japoneses son flacos, pero no es debido a comer sushi. Japón tiene el índice de sobrepeso y obesidad mas bajo entre los países desarrollados. Aprende a adelgazar como los japoneses.
El 10% de los japoneses adultos tienen obesidad o sobrepeso, el 66% de los estadounidenses y el 50% de los franceses están en esta categoría. La mayoría de los países Latinos tienen mas o menos 50% de obesidad o sobrepeso. De manera que algo podemos aprender de los Japoneses.
Uno de los nuevos libros en USA es "Las mujeres Japonesas no envejecen ni engordan" (Japanese women do not get old or fat). Su autora Naomi Moriyama muestra algunos de los principios de la alimentación japonesa tradicional.
Los principios a continuación no son los principios de la dieta de Okinawa, la cual es diferente.
Principios de la dieta Japonesa
Los Japoneses comen cantidades chicas de muchos alimentos en la misma comida. No comen por ejemplo un plato grande de pasta o arroz con pollo.
Los Japoneses comen postres pero en cantidades chicas y esporádicamente
Los Japoneses comen muchos vegetales incluyendo algas marinas. También comen muchas frutas
Los japoneses usan caldos de pescado y vegetales para dar sabor en lugar de usar mantequilla, aceite, manteca o salsas pesadas.
La dieta Japonesa esta basada en pescado, arroz, vegetales, frutas, soya y té. Comen menos carnes rojas y pollo. La comida japonesa es baja en azúcar
Los japoneses comen un desayuno grande y rico en nutrientes. El desayuno tradicional japonés es muy similar a la comida y la cena incluye pescado, arroz, caldo miso y vegetales.
Los japoneses caminan mucho o usan bicicletas.
Los japoneses arreglan la mesa de forma atractiva usando platos chicos de varias formas y colores.
Los japoneses prefieren la comida fresca de la estación y casi no consumen productos preparados.
La comida japonesa tiene platillos fritos pero es baja en grasa. Sobretodo grasas saturadas y al consumir pescado están consumiendo grasas buenas
En el aspecto negativo los japoneses consumen mucha sal, ya sea en salsas o sal china.
La autora del libro menciona que las japonesas no hacen dieta pero esto es real. Las japonesas modernas se preocupan por su peso aunque son delgadas. Ah y las japonesas si envejecen.
Fuente: lindisima.com
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Cada vez que trabajamos un músculo tenemos que concentrarnos en él, de nada sirve hacer un ejercicio rápido y sin pensar. Eso no da resultado.
Por ejemplo, si trabajamos los abdominales, tenemos que entrarlos y apretarlos, si trabajamos la cola, hay que apretarla.
Esta rutina debe realizarse, por lo menos, una hora después de haber comido.
BRAZOS
Trabajamos en series de 2 ejercicios.
1. Acostarse boca abajo, los pies levantados y cruzados, apoyar las manos en el piso con los dedos enfrentados a la altura del pecho, subir estirando bien los brazos y bajar lento. 10 veces.
2. Usando una silla o la cama como sostén, pararse de espaldas a ella y apoyar las manos. Flexionando los brazos, tratar de bajar la cola lo más posible, 10 veces.
Repetir estos dos ejercicios 3 veces
ABDOMINALES
Pueden repetir más veces las series, pero es importante que repitan los 2 ejercicios juntos, así trabajan mejor Mantener los abdominales bien adentro.
1. Acostarse con las manos atrás de la nuca y las piernas cruzadas, levantadas y flexionadas. Subir lo más posible y bajar lento. Al subir, hacerlo empujando con los abdominales, no con los brazos. 20 veces, cuanto más lento se hace, más trabajan los abdominales.
2. Poner las manos debajo de la cola, seguir con las piernas en la misma posición y luego estirarlas arriba tratando de separar la cola del piso, 15 veces. Repetir la serie 3 veces
OBLICUOS
Acostarse sobre un lado y apoyar el cuerpo sobre el brazo y la punta de los pies, dejando el tronco suspendido. Focalizar en la cadera y subir y bajar sin tocar el piso. 20 veces. Luego repetir 3 veces la serie.
RECTOS
1. Acostarse boca arriba con las piernas flexionadas, pies apoyados en el piso y las rodillas bien apretadas, levantar las piernas tratando de llevarlas al pecho y bajar despacio. 20 repeticiones.
2. Ubicarse con las piernas flexionadas. Luego levantarlas y manos bajo la nuca, subir el torso y girar hacia la derecha. Volver y bajar y levantar, girar a la izquierda y bajar. 20 repeticiones. Repito la serie 3 veces.
PIERNAS Y COLA
En todos estos ejercicios hay que mantener los músculos de la cola bien apretados para que trabajen más. Si se pretende trabajar más duro, se pueden tener pesas en las manos.
1. Pararse con las piernas separadas. Con el ancho de la cadera dar un paso largo hacia delante, bajar la pierna de atrás tratando de tocar el piso con la rodilla, pero sin tocarlo y volver hacia atrás. 15 veces y cambiar de pierna, repito 15 veces.
2. Igual al anterior, pero dar un paso hacia atrás y volver, 15 veces y cambiar de pierna y repetir 15 veces.
Pararse, llevar la pierna derecha atrás estirada y flexionarla y estirar. 20 veces, manteniendo la cola bien apretada, cambiar de pierna.
ELONGACIÓN
Pararse con las piernas estiradas y separadas. Tratar de tocar el piso sin flexionarlas, sostener un rato e ir hacia un costado y luego al otro.
Ubicarse parado flexionando una pierna hacia atrás y dejando la rodilla pegada a la otra pierna. Mantener con la mano tratando de tocar la cola y luego cambiar de pierna.
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