jueves, 31 de enero de 2008

Dieta para mejorar las uñas y el cabello

Las modificaciones de la dieta pueden ser fundamentales para estos aspectos de nuestra belleza personal. Pero antes de hacer nada demasiado drástico en este sentido, conviene consultar a un médico clínico o a un nutricionista.

Por ejemplo, para embellecer el pelo y las uñas lo mejor es ingerir comidas ricas en proteínas. Los huevos pueden ser la piedra basal de nuestra nueva dieta, pero se los debe evitar en caso de padecer colesterol alto.

Otro elemento muy saludable que contiene el huevo (más precisamente la yema de huevo) es la biotina. También presente en los granos de soja y el arroz negro, la biotina es esencial para la síntesis y degradación de grasas y la degradación de ciertos aminoácidos.

Si incorporamos el huevo a nuestra dieta en forma abundante, debemos tener en cuenta que la clara de huevo cruda contiene una proteína, llamada avidina que impide la absorción de la biotina en el intestino. Entonces, se debe consumir el huevo siempre cocido.

Las vitaminas de la piel

Las vitaminas A y E ayudan en el proceso de renovación celular y promueven la producción de colágeno, el soporte estructural de la piel. En su calidad de antioxidantes, neutralizan los radicales libres, las moléculas responsables de la descomposición de células que antecede al envejecimiento y a la enfermedad. Insuficientes cantidades de vitamina A ponen el cuerpo en peligro de perder sus reservas de vitamina C, ya que la una depende en gran medida de la otra.

La vitamina C permite al cuerpo combatir las infecciones así como construir y mantener el colágeno y la elastina, fortaleciendo la piel y los vasos capilares. Cuando la producción de colágeno se reduce la piel cede.

A medida que las fibras de elastina se van estirando, la piel pierde su elasticidad. Nuestras necesidades de vitamina C aumentan tanto con la edad como con el consumo continuado de cafeína, alcohol y tabaco, sustancias éstas que merman de forma continuada los niveles de vitamina C en nuestro cuerpo.

También debemos incorporar a nuestra dieta comidas abundantes en vitamina B. Esta vitamina se encuentra por ejemplo en las bananas, la uva, la sandía, las fresas, el pollo, el camote, el hígado, la levadura de trigo y el germen de trigo, y en algunos vegetales (hongos, coliflor, chaucha).

Un complemento en este sentido puede ser la planta aloe vera, que es rica en calcio, potasio, sodio, manganeso, cinc, cobre y cromo, así como en vitaminas B1, B2, niacinamida y B6, todos ellos cruciales para nuestra salud.

Al igual que la piña, aloe vera contiene enzimas que favorecen la rápida descomposición de células muertas en la superficie de la piel.

Más consejos hacia una dieta sana para la piel

Las comidas ricas en sulfuro y silicona también son bienvenidas. Integran este grupo la cebolla, el brócoli, los pescados y frutos de mar. Cuando no, es fundamental beber generosas cantidades de agua y jugos naturales, para asegurarse una adecuada hidratación.

Si solemos comer cereal con el desayuno (y si no, es un buen momento para empezar a hacerlo), agregarle semillas de lino. El lino es una fuente natural de ácidos grasos, que a su vez son metabolizados por la biotina, por lo que están perfectamente controlados. tros agregados naturales a nuestra dieta diaria pueden ser granos, nueces y semillas de todo tipo.

También las diversas variedades de té de hierbas son bienvenidas, como por ejemplo el de alfalfa o diente de león. Una modificación que tiene muy pocas contraindicaciones para nuestra dieta es asegurarse de balancearla con un 50% de frutas y vegetales.

Otras conductas deseables para cuidar la piel, más allá de la dieta, son protegerla de temperaturas frías o aplicar humectantes como el aceite de aguacate refinado y aceite de germen de trigo.

En lo que refiere al cabello, se puede recurrir a distintas combinaciones de vitaminas y minerales especialmente formuladas para el mejoramiento de la salud capilar. Se suele encontrar estos productos a la venta en negocios de comida integral y centros de nutrición.